SMASH D-BALL
Extremadamente resistentes, con un excelente agarre, no rebotan, las Smash D-Ball, también conocidas como slam ball o no bounce ball, son pelotas médicas diseñadas para el entrenamiento del core y en particular para ejercicios, como el smash o slam, para el entrenamiento de la potencia y sus principales componentes; fuerza y velocidad.
La extrema versatilidad de los balones medicinales, unida a las características antes mencionadas y a la amplia gama de pesos disponibles, han ampliado los ámbitos de uso de este equipo, que ha demostrado rápidamente su idoneidad para el entrenamiento funcional en general.
Véase, alternativamente, código 0500 Balón Med Gigante e código 0495 Balón medicinal con asas.
Modelos disponibles:
bacalao. 0470 Smash D-Ball 2 kg / Ø 230 mm
bacalao. 0471 Smash D-Ball 4 kg / Ø 240 mm
bacalao. 0472 Smash D-Ball 6 kg / Ø 250 mm
bacalao. 0473 Smash D-Ball 8 kg / Ø 260 mm
bacalao. 0474 Smash D-Ball 10 kg / Ø 270 mm
bacalao. 0475 Smash D-Ball 12 kg / Ø 300 mm
bacalao. 0476 Smash D-Ball 15 kg / Ø 320 mm
bacalao. 0477 Smash D-Ball 20 kg / Ø 340 mm
Smash D-Ball: entrenamiento de fuerza explosiva
El Smash D-Ball es uno de los balones médicos que más se ha popularizado en los últimos años, porque en el ámbito del entrenamiento funcional es el que mejor se adapta al entrenamiento de la fuerza explosiva (potencia), es decir, aquel nivel de fuerza que entrega el músculo en muy poco tiempo. No es fácil centrarse en el factor principal del entrenamiento de la fuerza explosiva, pero quizás el componente neuromuscular sea el más importante. En una acción explosiva, en unas fracciones de segundo, lo que ocurre en el interior del cuerpo es algo extraordinario a nivel motor. Basta pensar en la frecuencia de los impulsos nerviosos que se propagan del sistema nervioso central al sistema nervioso periférico y viceversa, dando lugar a la contracción coordinada de los músculos de la que se deriva un determinado movimiento complejo.
Los Smash D-Balls, balones medicinales blandos que no rebotan, son un instrumento muy eficaz para entrenar este aspecto de la fuerza, gracias a la posibilidad de utilizar incluso cargas elevadas golpeándolos violentamente contra el suelo de forma muy explosiva y coordinada. El rebote muy bajo permite además una recuperación inmediata del balón, con la posibilidad de realizar intensas series de smash útiles también para perfeccionar la técnica, educando al organismo a circuitos neuromotores más eficientes. Este tipo de entrenamiento puede incluirse en cualquier contexto de preparación atlética, también porque el entrenamiento de la fuerza explosiva con el balón medicinal implica multiarticularidad y un intenso entrenamiento del core (cintura escapulo-humeral y cintura pélvica en primer lugar).
En cuanto a las cargas, se recomiendan pesos de 6 u 8 kg, hasta 15 kg para los atletas avanzados.
Ejemplo de ejercicio: el Power Slam
Queriendo dar un ejemplo concreto de un ejercicio multiarticular, intentemos describir el Power Slam. La fase inicial consiste en coger el balón del suelo, llevarlo al pecho realizando un clean, con los codos siempre pegados a las caderas. A continuación se realiza un squat en máxima sentadilla, teniendo cuidado de no llevar los codos por fuera de las rodillas, manteniendo el balón siempre en línea con el pecho.
Desde esta posición, el atleta debe dejarse caer hacia atrás, realizando un giro hacia delante y otro de retorno sobre la columna. Es importante recordar, en la fase de retorno de la sentadilla, no cerrar las rodillas ni alejar los codos de las caderas, utilizando la fuerza del abdomen para poder recuperar inmediatamente la anteversión de la pelvis. La fase de subida desde la sentadilla será rápida, potente, hasta un salto, con el balón siempre sobre el pecho.
Una vez alcanzada la fase de máximo vuelo, con los brazos a 90º, se debe llevar el balón por detrás de la nuca, golpeándolo con fuerza contra el suelo antes de aterrizar. En esta fase, el atleta debe utilizar al máximo la fuerza explosiva del abdomen y la espalda. La dirección correcta del lanzamiento del balón debe ser ligeramente por delante del centro de gravedad del cuerpo. Por último, en el momento en que el balón toque el suelo, el atleta realizará una nueva sentadilla rápidamente, lo suficientemente rápido como para aprovechar el rebote tan bajo del balón medicinal para cogerlo de nuevo.
Por lo tanto, para entrenar la potencia y la fuerza explosiva, hay que realizar ejercicios extremadamente dinámicos capaces de lograr la mayor combinación posible de fuerza y velocidad. En este contexto, el uso de Smash D-Balls también ofrece grandes perspectivas en términos de variaciones de ejercicios en relación con el deporte pertinente.

























