Por mucho que en los medios de comunicación el fútbol de verano entre en una especie de dimensión paralela dominada por las negociaciones del mercado y las redes sociales, en realidad los iniciados ya saltan al campo en julio para lo que puede considerarse una fase fundamental en la construcción de toda la temporada: la preparación de la pretemporada.

Tanto a nivel profesional como amateur, esta fase se revela de hecho decisiva para crear las condiciones atléticas necesarias para sostener el ritmo frenético del fútbol moderno, que puede producir repercusiones tanto positivas como negativas (en función de la calidad con que se aborde) incluso meses después, y por tanto en plena temporada deportiva. Si se tiene en cuenta que, de hecho, un futbolista internacional puede llegar a disputar entre 60 y 70 partidos por temporada entre campeonato, copa nacional, competición continental y selección nacional, uno puede darse cuenta de la importancia del enfoque atlético de la fase de preparación para evitar complicaciones físicas en el transcurso del año deportivo.

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Preparación de la pretemporada

Desde los famosos "pasos de Zeman" hasta nuestros días, el entrenamiento de pretemporada en el fútbol ha experimentado numerosos cambios a lo largo de las décadas, adaptándose a las transformaciones experimentadas por el propio juego. Sin embargo, el entrenamiento funcional se está labrando un papel cada vez más indispensable dentro de esta dinámica, actuando como una especie de vínculo entre el desarrollo de la fuerza condicional y los gestos técnicos. De hecho, un entrenamiento funcional completo no puede prescindir de una fase de análisis del rendimiento atlético y técnico requerido en la disciplina en cuestión, para poder identificar los principales esquemas motores específicos e intervenir en consecuencia. El movimiento en este sentido es, de hecho, la unidad de medida adoptada por nuestro cuerpo para alcanzar un objetivo, y es sobre esto sobre lo que debemos trabajar, más que sobre la contracción muscular aislada.

Sin embargo, para los ejercicios de fortalecimiento es fundamental una base sólida de movilidad articular, que, junto con un primer acercamiento a las diversas herramientas específicas de entrenamiento funcional y al entrenamiento del tronco, caracteriza predominantemente la fase preparatoria de la temporada.

De hecho, la movilidad, la estabilidad y la coordinación son elementos fundamentales para maximizar las capacidades de rendimiento de un deportista y, por esta razón, herramientas como el Flying Suspension Training [ENLACE].la Flowbag [ENLACE].Balón Med [ENLACE]. o kettlebells [ENLACE]. pueden sentar las bases para la posterior construcción de un entrenamiento funcional más avanzado, que caracterizará en mayor medida la fase competitiva de la temporada.

La preparación de pretemporada desde el punto de vista funcional, especialmente en sus primeras fases, debe por tanto ir acompañada de un importante trabajo de Movilidad Articular, con el fin de aumentar la elasticidad y la coordinación, permitiendo una plena conciencia (y por tanto control) del propio cuerpo por parte del deportista. El trabajo con cargas pesadas en posturas inadecuadas puede ser no sólo ineficaz, sino también contraproducente y perjudicial, por lo que las primeras sesiones de entrenamiento deben servir precisamente para evaluar y corregir este tipo de criticidades en los jugadores.

En concreto, sesiones de Movimiento Funcional Primitivo [ENLACE].Especialmente durante la preparación de pretemporada, pueden ser muy útiles para trabajar la movilidad articular, la estabilidad articular global y la coordinación de los jugadores, permitiéndoles alcanzar la plena capacidad receptiva durante las fases de entrenamiento posteriores, en las que se administran cargas de trabajo de intensidad progresivamente creciente.

Este enfoque, junto con el trabajo de fuerza funcional y la técnica individual y táctica específica de los esquemas del entrenador, es esencial no sólo para llegar al inicio del campeonato en condiciones óptimas, sino también para poder mantener el ritmo frenético del fútbol moderno durante toda la temporada, garantizando un alto rendimiento sobre el terreno de juego y evitando la pesadilla de las lesiones musculoesqueléticas por traumatismos indirectos y estrés/sobrecarga.

A continuación se presentan ejemplos del desarrollo del sistema de entrenamiento funcional específico para el fútbol, Soccer Functional Training [ENLACE].que examinan las distintas capacidades de coordinación y acondicionamiento en circuitos de entrenamiento que parten de la base de la Movilidad Articular y conducen al desarrollo en el campo de los movimientos específicos de cada función.

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