P: Bienvenido Miguel y gracias por estar hoy con nosotros. Eres un referente en el entrenamiento funcional y has ideado una metodología específica para hombres mayores de 40 años. ¿Puedes contarnos algo más sobre ti y tu experiencia?

¡Gracias por la invitación! Llevo más de 20 años trabajando en el mundo del fitness en formación y mi enfoque siempre ha sido el movimiento funcional. Me especializo en el entrenamiento funcional porque creo que es la forma más eficaz de mejorar no sólo el rendimiento, sino sobre todo la calidad de vida de mis clientes tanto a corto como a largo plazo. En los últimos años, he centrado mi atención en un factor concreto: la edad, desarrollando un sistema diseñado específicamente para hombres mayores de 40 años, teniendo en cuenta sus necesidades físicas y su contexto vital.

P: ¿Por qué es tan importante entrenar después de los 40?

A partir de los 40 años, nuestro organismo experimenta cambios importantes, como una mayor ineficacia en la síntesis de proteínas y la posible aparición de sarcopenia, es decir, pérdida de masa muscular, así como un descenso en la producción de hormonas, como la testosterona. Estos factores reducen la fuerza, la energía y el rendimiento general, afectando tanto al estado físico como al psicológico. El entrenamiento no sólo contrarresta estos efectos, sino que también mejora la salud endocrina, previene las lesiones y ralentiza el proceso de envejecimiento.

D: Mudarse es bueno a pesar de todo, pero ¿cuáles son las diferencias entre los que viven en la ciudad y los que viven en el campo?

Vivir en el campo, donde la gente se mueve de forma más natural, aporta grandes beneficios. Pensemos en Cerdeña, una de las zonas azules del mundo con índices de longevidad muy elevados. En la ciudad, en cambio, predomina el sedentarismo. Por eso es esencial integrar el movimiento estructurado en la rutina diaria para restablecer los patrones motores básicos de forma eficaz y eficiente.

D: ¿Cuáles son los principales factores disuasorios que alejan a los hombres de la formación después de los 40 años?

Los principales obstáculos son el trabajo, el estrés, los hijos y las responsabilidades. A los 20 se dispone de mucho tiempo y pocas preocupaciones, mientras que a los 40 hay que compaginar mil compromisos. Además, muchos hombres se sienten más vulnerables y menos motivados para emprender un camino que les saque de una rutina cómoda aunque perjudicial. El entrenamiento puede ser clave para recuperar la energía y la autoestima. Lo que intento hacer entender a mis clientes es que cuando somos jóvenes casi siempre entrenamos para complacer a los demás, después de los 40 sólo debemos hacerlo para nosotros mismos. ¡Estamos en el ecuador de una regata y es como si tuviéramos que esprintar para llegar en las mejores condiciones posibles al siguiente paso de los 50-60!

P: ¿El entrenamiento a los 40 años tiene que ser diferente del de una persona de 20?

¡Absolutamente SÍ! A los 40 años, el cortisol ya está elevado de por sí, por lo que es mejor optar por sesiones cortas e intensas. Prefiero los entrenamientos para todo el cuerpo, con el uso de cargas libres, que dan la posibilidad de gestionar las aceleraciones (producción de fuerza) y las desaceleraciones (inhibición de la fuerza), como Kettlebell, Clubbell o Flyng que mejoran la resistencia, la explosividad y la coordinación, antes que los entrenamientos demasiado voluminosos o centrados únicamente en la hipertrofia. La clave es la eficacia.

miguel mace x blog

Los principales obstáculos son el trabajo, el estrés, los hijos y las responsabilidades. A los 20 años tienes mucho tiempo y pocas preocupaciones, mientras que a los 40 tienes que equilibrar mil compromisos. Además, muchos hombres se sienten más vulnerables y menos motivados para emprender un camino que les saque de una rutina cómoda aunque perjudicial. La formación puede ser clave encontrar energía y autoestima. Lo que intento hacer entender a mis clientes es que cuando somos jóvenes casi siempre entrenamos para complacer a los demás, después de los 40 sólo debemos hacerlo para nosotros mismos. Estamos en el ecuador de una regata y es como si tuviéramos que esprintar para llegar al siguiente paso de los 50-60 ¡en las mejores condiciones posibles!

P: ¿El entrenamiento a los 40 años tiene que ser diferente del de una persona de 20?

¡Absolutamente SÍ! A los 40 años, el cortisol ya está elevado de por sí, por lo que es mejor optar por sesiones cortas e intensas. Prefiero los entrenamientos para todo el cuerpo, con el uso de cargas libres, que dan la posibilidad de gestionar las aceleraciones (producción de fuerza) y las desaceleraciones (inhibición de la fuerza), como Kettlebell, Clubbell o Flyng que mejoran la resistencia, la explosividad y la coordinación, antes que los entrenamientos demasiado voluminosos o centrados únicamente en la hipertrofia. La clave es la eficacia.

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P: Ha mencionado el cuerpo libre y las kettlebells. Por qué las prefieres a las máquinas isotónicas?

Las máquinas isotónicas trabajan sobre grupos musculares únicos y no enseñan patrones motores complejos, no entrenan el movimiento. El cuerpo libre, el kettlebell y herramientas como el volando permiten mejorar la fuerza, la resistencia y la coordinación de forma dinámica. A todo el mundo le puede ocurrir que levante una caja pesada por debajo de una escalera, o que transporte objetos incómodos en los que el peso no se distribuye uniformemente sobre los brazos. Y es precisamente la reproducción en forma de ejercicio, de muchos movimientos realizados en la vida cotidiana, lo que permite entrenar el cuerpo para realizarlos "con seguridad". Las máquinas isotónicas no lo permiten.

P: ¿Ligeras o cardio? ¿Qué prefiere para los hombres de más de 40 años?

El entrenamiento de resistencia (con pesas) es esencial. El ejercicio cardiovascular, cuando se practica correctamente, ofrece numerosos beneficios para la salud cardiovascular y general. Pero el entrenamiento con pesas ofrece mayores beneficios (en relación con los riesgos potenciales) al reforzar el sistema óseo, mejorar el metabolismo y favorecer la producción hormonal. Evidentemente, lo ideal es una mezcla equilibrada, y la alquimia reside en saber calibrar sabiamente las dosis en función de los objetivos individuales y de la condición física.

P: Ha mencionado el cuerpo libre y las kettlebells. Por qué las prefieres a las máquinas isotónicas?

Las máquinas isotónicas trabajan sobre grupos musculares únicos y no enseñan patrones motores complejos, no entrenan el movimiento. El cuerpo libre, el kettlebell y herramientas como el volando permiten mejorar la fuerza, la resistencia y la coordinación de forma dinámica. A todo el mundo le puede ocurrir que levante una caja pesada por debajo de una escalera, o que transporte objetos incómodos en los que el peso no se distribuye uniformemente sobre los brazos. Y es precisamente la reproducción en forma de ejercicio, de muchos movimientos realizados en la vida cotidiana, lo que permite entrenar el cuerpo para realizarlos "con seguridad". Las máquinas isotónicas no lo permiten.

P: ¿Ligeras o cardio? ¿Qué prefiere para los hombres de más de 40 años?

El entrenamiento de resistencia (con pesas) es esencial. El ejercicio cardiovascular, cuando se practica correctamente, ofrece numerosos beneficios para la salud cardiovascular y general. Pero el entrenamiento con pesas ofrece mayores beneficios (en relación con los riesgos potenciales) al reforzar el sistema óseo, mejorar el metabolismo y favorecer la producción hormonal. Evidentemente, lo ideal es una mezcla equilibrada, y la alquimia reside en saber calibrar sabiamente las dosis en función de los objetivos individuales y de la condición física.

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P: Hablemos de la movilidad articular. ¿Qué importancia tiene?

¡Crucial! Con la edad, la reducción de la amplitud de movimiento (ROM) conlleva una disminución de la fuerza y aumenta exponencialmente el riesgo de lesiones. Entrenar para mejorar la movilidad es una verdadera rutina antienvejecimiento. Manteniendo una buena masa muscular y unas articulaciones sanas, puedes tener el metabolismo de una persona de 40 años incluso a los 60.

P: ¿Un último consejo para nuestros lectores?

No espere a mañana para empezar. Entrenar después de los 40 no es sólo una elección física, sino también mental. Con el enfoque adecuado, puedes mejorar tu calidad de vida y afrontar esta edad con fuerza y vitalidad renovadas. ¡El movimiento es vida!

Gracias por la oportunidad y buena formación a todos.

P: Gracias, Miguel. Tus palabras servirán de inspiración a muchos.

Sidea y Miguel Severitano

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